Hoy quiero compartir unas preguntas que me he hecho con respecto a mi trabajo y que recomendaría que todo el mundo se hiciera, no importa cuál sea su área laboral. He enfocado estas interrogantes a las personas que no son emprendedoras, en respuesta a muchos de sus correos, y por qué es importante amar el trabajo que uno hace, sin tomar en cuenta si es de uno o si uno trabaja en él.

En promedio pasamos 8 horas al día en el trabajo, además del tiempo que tardas en viajar allí si trabajas en una oficina física. Podríamos decir que muchas veces es casi el 40%-50% de nuestro día. Es mucho tiempo como para ignorar su importancia.

Estas preguntas de ninguna manera pretenden que tu renuncies a tu trabajo, ni que te conviertas en emprendedora, ni que hagas un cambio radical en tu vida si no estás preparada. 

Simplemente son preguntas que te harán pensar y reflexionar en algo tan importante como lo es tu trabajo. Al final del camino, el área laboral es de suma importancia en nuestra vida, nuestra auto-estima y la manera en la que sentimos que pertenecemos en esta sociedad. No podemos ignorar cómo nos percibimos con respecto a esto y tampoco vivir la vida en modo automático, esperando a que llegue el día en el que salgamos de allí.

Recuerda que uno de los pilares fundamentales de la vida es cuestionar todo, esto incluye lo que crees que piensas y lo que escuchas. Si no nos cuestionamos todo, estamos viviendo en modo automático. Cuando vivimos en modo automático nos desconectamos de la presencia, de nuestras necesidades, de la unión con el cuerpo físico y de la necesidad de disfrutar más la vida y traer más placer a ella.

Te recomiendo responder estas preguntas sin filtros, su intención es ayudarte a reflexionar. No tienes que juzgar tus respuestas, ni sobre-analizarlas, tampoco hay una respuesta correcta o incorrecta. Lo valioso es que comiences a pensar en cosas que son importantes como parte de tu calidad de vida.

· ¿Cómo iniciaste en el trabajo en el que estás? ¿cuál fue la razón principal por la cuál lo aceptaste?.

· ¿Por qué continuas allí hoy? ¿te gustaría quedarte allí por más tiempo?.

· ¿Cómo te sientes en las mañanas cuando te estás alistando para ir a trabajar? ¿cómo te sientes cuando llegas a casa en las noches?.

· Cuando estás trabajando: ¿qué tan presente estás en lo que estás haciendo? ¿estás pensando en lo que harás cuando salgas del trabajo o estás enfocada disfrutando lo que estás haciendo?.

· ¿Eres la mejor versión de ti misma en el trabajo? ¿sonríes, eres alegre, sientes confianza en tu palabra o seguridad en lo que haces?.

· ¿Crees que este trabajo es tu única alternativa en la vida? Si es así: ¿por qué?.

· Si miraras tu vida desde afuera: ¿cómo dirías que te sientes la mayor parte del tiempo en tu trabajo?. Puedes describir más de un sentimiento, por ejemplo: empoderada, feliz, abundante, alegre, triste, desconfiada, frustrada o quizás cansada.

· Imagina que hoy te despiden de tu trabajo (o si trabajas independiente, te quedas sin clientes), pero tu situación económica no es un problema: ¿qué sentirías? ¿qué te gustaría hacer?.

· ¿Cuáles son tus miedos alrededor del tema laboral?.

· Si no estás en un trabajo que amas: ¿qué te impide buscar uno que te haga feliz?.

· ¿En qué beneficia al mundo tu trabajo? ¿qué estás aportando?. Toma en cuenta que inclusive una sonrisa aporta mucho al mundo…

· Si fuera el caso: ¿te sientes empoderada para cambiar de trabajo?.

· Si no te sientes empoderada: ¿a quién le cediste el poder? ¿al dinero, al tiempo, a las circunstancias, a tu familia?.

· ¿Qué haces en tu tiempo libre?.

· Si tuvieras todo el dinero del mundo: ¿en qué trabajarías?.

· ¿Sueñas con un cambio o estás resignada a que este es tu destino por el resto de tu vida?.

· ¿Dónde te ves en 5 años? ¿en 10 años?.

· ¿Qué sientes en tu cuerpo físico mientras respondes estas preguntas?.

Hoy decidí compartirte estas preguntas porque creo que en general no nos cuestionamos mucho nuestra situación actual. Tendemos a mirar nuestras relaciones o el trabajo como algo que simplemente “es así” y que tenemos que aceptar resignadas a lo que es. Pero, la realidad es que no es así. Aunque trabajes en algo que no te gusta solo por el dinero, créeme que puedes hacer pequeños cambios internos en ti misma que se verán reflejados en tu calidad de vida en el trabajo. Por ejemplo, estar más presente, establecer límites o traer más agradecimiento por lo que tienes.

La vida nos da demasiadas oportunidades como para simplemente decir que no tenemos otra alternativa que la situación actual. Si no puedes cambiar tu trabajo (o crees que no puedes), lo que sí podrías hacer ahora mismo es cambiar tu actitud hacia él. Esto hará una gran diferencia en tu perspectiva del mundo.

un abrazo,

MJ

P.S. Esta es mi entrada No. 29 del Proyecto de 100 Días

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