narcisismo

Comencemos por imaginar esta situación:

Estás saliendo del trabajo y decides revisar tus redes sociales después de varias horas de ausencia. Mientras tú trabajabas, tu amiga Rocío ha subido fotos de su desayuno, su almuerzo y su merienda. También nos ha mostrado que fue de compras por un vestido nuevo, y hay varias fotos de ella en primer plano sonriendo o mandando besos a la cámara. Tú conoces a Rocío y sabes que es buena persona, muy sociable y divertida pero… ¿es normal su comportamiento? ¿será que Rocío tiene buen amor propio o es una narcisista? ¿o es que tú eres una aburrida??

En esta serie de dos artículos, vamos a explicarte la diferencia entre amor propio, egoísmo y narcisismo para que no los confundas y los logres identificar fácilmente; ya sea en tus amistades o en ti misma.

El mito de Narciso

narciso

El narcisismo es un desorden psiquiátrico que recibe su nombre por la historia griega de Narciso; un joven bello y arrogante que se enamora de su propia imagen reflejada en un río.

Intentando acariciar su propio reflejo, Narciso cae al agua y se ahoga. Como Narciso, las personas narcisistas viven absortas en sí mismas, y sienten que todo en este mundo es un reflejo de su ser.

El foco de su existencia está siempre sobre ellos mismos: ¿me veo bien? ¿qué piensas tú de mí? ¿me quieres, estás celosa de mí?

Los narcisistas son egocéntricos, es decir: tienen una preocupación desmedida por las apariencias y por lo superficial. Pero si bien parecen ser seguros de sí mismos, en realidad dependen constantemente de la opinión y reafirmación de los demás para sentirse bien, pues se trata de personas inseguras y con baja autoestima. No soportan el rechazo, y pueden reaccionar de manera agresiva si no reciben tu admiración; por ejemplo, la amiga que te borra de su círculo de la noche a la mañana porque no fuiste a su fiesta.

¿Todos somos narcisistas? 

Sí y no. No todas las personas que están preocupadas por su imagen o por la opinión de los demás son narcisistas, al menos no desde un punto de vista clínico. El narcisismo es una condición psicológica de espectro, es decir, existen distintos grados de narcisismo, algunos más serios que otros.

Ser algo vanidosos y participar de la cultura del selfie no tiene por qué ser indicio de un complejo narcisista; todo depende del grado de nuestro comportamiento y de nuestras creencias.

Desde el punto de vista psicológico, un poquito de narcisismo puede ser bueno, pues todas necesitamos desarrollar la capacidad de vernos a nosotras mismas bajo una luz positiva y favorable.

Es así que nos sentimos especiales y podemos desarrollar nuestra autoestima. Una niña que recibe comentarios como “¡qué bien que corres!, O “me encanta cómo dibujas” de su mamá, no tiene por qué volverse narcisista. Simplemente va a desarrollar un ego saludable, y esto es necesario para ser felices.

¿Por qué tengo la impresión que la mayoría de mis amigas son narcisistas?

selfie_egoismo

Desde la llegada de Internet y la explosión de las redes sociales, tenemos muchas oportunidades de expresarnos y de exponernos o presentarnos al resto del mundo, creando una imagen virtual de quiénes somos. Por ejemplo, subiendo fotos que muestran el lado más audaz o feliz de nuestra vida.

Esto no es malo en sí, pero parte de esta exposición puede agudizar nuestras tendencias narcisistas subyacentes.

Tampoco se trata de una falla personal: en nuestra sociedad actual está bien visto que una persona explore su individualidad al máximo y se auto promueva. Por el contrario, en otro tipo de sociedades en las cuales el énfasis es en el bien común y no en la realización personal, se ven pocos casos de narcisismo.

El narcisismo y el egoísmo no son lo mismo, sin embargo cuando hablo de cualquiera de ambos recibo siempre esta pregunta: ¿puedo quererme a mí misma de una manera sana e igual querer comprarme unos zapatos de moda o compartir fotos de mi fiesta en facebook?

Claro que sí, no hay necesidad de sentirse culpable por disfrutar sanamente de la vida. Lo que sí es importante es darnos cuenta que el amor propio es la apreciación sana de nuestras cualidades positivas, y que esta apreciación no interfiere con nuestra habilidad de apreciar y amar a los demás.

La parte II de este artículo profundiza en la diferencia entre narcisismo y egoísmo así como en la importancia de cultivar el amor propio. Puedes leerla aquí.

Con cariño, Elisa Markhoff

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Elisa Markhoff

Elisa Markhoff es periodista y autora, especialista en Psicología de la Nutrición, EFT - tapping, y distintas modalidades de terapia trans generacional. Actualmente vive y trabaja en EEUU, donde ha hecho las paces con la nieve.

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