Gracias por las lindas palabras de mi post de ayer, continuo con el reto y confío en que pronto mi brazo mejorará. Hoy quería contarles algo muy lindo que ha salido a raíz de mi libro, ya que me entregaron mis copias hace unos días (¡¡está divino!!) y los he repartido entre mis amigos cercanos, el equipo de Mujer Holística y mi familia. Obviamente, las personas cercanas a mi están súper felices de tener su ejemplar y han compartido en las redes sociales las fotos. Lo interesante es que más de uno me ha dicho que amigos cercanos a ellos les han escrito contándoles cómo yo y Mujer Holística les ha ayudado con la ansiedad.

Casi nunca escucho esto de las seguidoras y de corazón puedo decir que siendo una persona que ha aprendido tanto sobre la ansiedad, es realmente bello saber que he ayudado a otros con lo mismo. Adelanto que en este artículo, que lo tendré que mantener breve igual que ayer, no daré muchos consejos, pero prometo escribir más sobre la ansiedad en futuros artículos, porque sé que es un tema que les interesa mucho.

Como dije, es increíble que yo pueda ser una inspiración para las personas que padecen de ansiedad, algo con lo que yo he lidiado toda mi vida y que hoy en día sigo trabajando. No sé si las personas naturalmente ansiosas algún día nos “curamos”, lo que si se es que es algo que aprendemos a manejar y a actuar a pesar de su presencia. Yo he sido una persona ansiosa desde muy pequeña, siempre he tenido niveles muy altos de ansiedad y éstos se han intensificado de adulta. Especialmente por mi estilo de vida, que implica muchos cambios de horarios, de alimentación y muchísima actividad.

Me gusta estar siempre innovando, viajando, explorando, y conociendo. Mi mente no para y eso hace que mi ansiedad a veces esté muy alta. No niego que soy una persona ansiosa, ni digo que me “cure” de la ansiedad desde que medito, pero si creo que he aprendido a manejarlo mucho mejor, gracias a las técnicas que les he compartido en Mujer Holística. Las herramientas como la meditación, la introspección o los momentos en silencios y la búsqueda de espacios para uno mismo son fundamentales para las que padecen de ansiedad. También es muy importante mantener una alimentación sana, un pilar fundamental para desinflamar el cuerpo, eliminar alergias alimenticias y reducir la probabilidad que ciertas comidas aumenten esa ansiedad natural.

Mis niveles de ansiedad fluctúan, hay momentos en los que están altos y en otros más bajos. Por ejemplo, a veces tengo mucha ansiedad en las noches o cuando voy manejando. Me causa ansiedad una persona imprudente que quizás me hizo pasar un susto o un frenazo rápido. Esas cosas me dejan temblando y luego me cuesta sentirme tranquila. A veces tengo ansiedad cuando viajo sola o cuando estoy en lugares desconocidos, hay distintos momentos y niveles y depende de muchos factores, que ya he aprendido a conocer de mi misma. Esa es una de las claves más importantes, conocernos bien.

¿Cómo hago para manejar mi ansiedad?

Cada persona tiene una forma distinta de manejar su ansiedad, yo les puedo contar en mi caso cómo funciona para mí, pero te invito también a que explores la raíz de tu ansiedad, que trabajes con un (a) terapeuta y sobre todo a que apliques todas las herramientas que te he enseñado en Mujer Holística como la meditación y los espacios de silencio personales para conocerte mejor, porque cuando te conoces sabes qué te causa ansiedad y puedes evitar ciertas situaciones que no te hacen sentir cómoda.

Para mí, un factor importante que me ha ayudado a reducir mis niveles de ansiedad es el Mindfulness o la presencia plena. Cuando estoy consciente de cómo me estoy sintiendo en todo momento, puedo detectar los instantes en los que mi ansiedad sube y puedo recurrir a herramientas, como la respiración profunda, que me ayudan a sentirme segura y en calma. Esos espacios de observación también me ayudan a analizar por qué estoy sintiendo ansiedad y conscientemente escoger una creencia distinta en ese momento. Creo que ahí esta una de las claves de la ansiedad, que cuando logramos observarla desde afuera, podemos responder a ella con atención, con amor y a tiempo, antes de que se vuelva una bola de nieve.

Cuando tomamos tiempo para calmarnos y respirar, podemos tomar mejores decisiones y siempre tenemos la opción de ver esa situación de manera distinta, de escoger una nueva creencia sobre lo que está ocurriendo. Cuando me detengo y observo y veo que mis niveles están altos, primero respiro y luego busco sentirme segura. Me gusta llamar por teléfono a mi familia, tomarme un te de manzanilla o un vaso de agua y una ducha caliente. Me repito a mi misma afirmaciones como: “estoy segura y estoy bien. Estoy segura”. Esta es mi afirmación favorita para cuando estoy ansiosa.

También ha sido fundamental en mi camino es recibir ayuda terapéutica, porque a veces esa ansiedad viene de algo que tenemos en el inconsciente y que tenemos que traer a la luz, para sanar. El cuerpo es sabio y tenemos que confiar en que hay una lección detrás de todo, incluyendo la ansiedad. A veces puede ser miedo a crecer, a independizarnos o ser responsables por nuestra propia vida. Solamente explorando lo que hay allí podemos descubrir lo que hay también por sanar.

Espero que estos consejos te ayuden si padeces de ansiedad y prometo compartir más sobre esto en otros artículos.

Con cariño,

MJ

P.D: esta es mi entrada número 91 del proyecto de 100 días.

 

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