¿Cómo manejar el tiempo y ser más productiva? Esta es una pregunta muy común de las alumnas en la Escuela de Emprendedoras y es algo que para mi ha sido todo un reto a través de los años. Mi estilo de vida involucra viajar mucho, lo cual significa que no siempre puedo conectarme a Internet, que además voy a estar en diferentes zonas horarias y muchas veces muy cansada como para trabajar. Cuando uno trabaja en línea y viaja, la dinámica siempre es muy distinta -por ejemplo- a la de una oficina.

Primero, trabajando en línea uno es responsable de sus propios horarios y de cumplir con las tareas, independiente del día o la hora en las que las haga. Yo siempre bromeo y digo que un lunes o martes es igual que un sábado o domingo para mí. En mi negocio no existen esas reglas de 9am a 5pm de lunes a viernes, sino que yo trabajo en los momentos en los que puedo y tengo que lograr sacar ese tiempo necesario para que las tareas se puedan cumplir, aunque signifique trabajar en las madrugadas.

Aquí te comparto algunos consejos para manejar mejor el tiempo y ser más productiva:

1. Pon el celular en modo avión y dedica 2 horas a la tarea que tienes pendiente: ten metas claras y bloquea tiempo para actuar. Es increíble como las tareas que tenemos siempre encuentran alguna forma de adaptarse al tiempo que les damos. Cuando estamos trabajando saltando entre una cosa y otra, abriendo varias pantallas   -al mismo tiempo- del navegador en Internet o revisando también el chat en el celular, perdemos la concentración fácilmente. Nuestro cerebro necesita un tiempo para regresar de nuevo al mismo nivel de concentración que tenía antes de la distracción y así estamos constantemente intentando lograr concentrarnos, para luego perderlo.

2. Escoge solo 2 ó 3 tareas por día, anótalas y comprométete a cumplirlas: toma en cuenta que las tareas no son lo mismo que los proyectos, por ejemplo tener una página web nueva es un proyecto, mientras que encontrar una diseñadora gráfica o comprar el dominio son tareas. Podemos hacer una lista de tareas dentro de un proyecto y comprometernos a lograr 2 ó 3 al día, poco a poco, iremos avanzando en lo que queremos lograr.

3. Establece tu lista de prioridades y no revises tu correo a primera hora de la mañana: cuando revisas tu correo a primera hora de la mañana, inmediatamente tu día de trabajo comienza según la agenda de los otros, no la tuya. Además, comienzas el día basándote en aquello que acabas de leer y las tareas que surgen de ello. Lo mismo ocurre cuando estás revisando tu correo constantemente, en ese momento tu agenda y lista de tareas depende de lo que otros necesitan de ti y no de lo que tú tienes que hacer y los correos se vuelven una distracción. Establece tus prioridades claramente para tu día (por ejemplo, hoy me dedicaré a la tarea de buscar una diseñadora gráfica) y reserva espacios para tus proyectos y luego otros espacios para revisar correos. 

4. El tiempo es una percepción, no permitas que te controle ni le cedas el poder: no le entregues tu poder al tiempo, porque es un recurso que no es real, es decir que es una percepción. Si logras relacionarte bien con él te darás cuenta de que tienes más tiempo del que crees. Tengo pendiente escribir un artículo más profundo sobre este tema del tiempo, pero te has dado cuenta de que cuando hacemos algo que amamos, el tiempo se vuelve irrelevante y más bien parece extenderse. Esos son los momentos en los que nos convertimos en la fuente del tiempo, en los momentos en los que -precisamente- perdemos completamente la noción del tiempo. Recuerda que no puedes crear más tiempo si crees que no tienes suficiente, corta el hábito de verlo como un recurso limitado.

5. Maneja tu energía y cuida tus ciclos: somos mujeres cíclicas y es normal que hay momentos del día o del año en los que nos sentimos con más o menos energía. No estamos diseñadas para estar en producción constante las 24 horas al día. Desde que aprendí a respetar mis ciclos y a establecer mis prioridades de trabajo, he logrado ser mucho más productiva que antes y a manejar más adecuadamente mis tareas. Es importante observar tu cuerpo y preguntarte cada día qué estás sintiendo, cómo está tu energía y en qué quieres invertir esa energía que tienes. Al hacer esto conscientemente, serás mucho más productiva porque podrás lograr que tu energía se destine a aquellas actividades que son importantes para ti y determinar cuáles no lo son.

6. Elimina las cosas que drenan tu energía: hay muchas cosas que nos drenan inmediatamente, por ejemplo: las relaciones tóxicas, los miedos alrededor del dinero, la comparación o las distracciones (redes sociales o el celular). En mi caso, el WhatsApp es una distracción que me drena la energía constantemente y muchas veces me lleva a tomar decisiones aceleradas por tener que contestar mensajes constantemente. En mi mundo, el WhatsApp no es un medio profesional para manejar un negocio ni un equipo de trabajo. Cuando estamos hablando en micro segundos constantemente durante el día es muy probable que hayan cosas que se “pierdan” entre los chats, a veces podemos dar respuestas -sin pensar las cosas bien o de manera acelerada- a algo que quizás debimos de haber estudiado antes.

Espero que estos consejos te sirvan. Me encanta poder compartirlos desde mi experiencia como emprendedora y si quieres trabajar conmigo muy pronto te contaré cuándo abrimos inscripciones para la próxima generación de la Escuela de Emprendedoras.

Con cariño,

MJ

P.S. Esta es mi entrada No. 17 del Proyecto de 100 Días

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