El tema no es la inmigración


El tema es que se despertó el dolor colectivo.

El tema es la frustración y el dolor al ver un mundo injusto.

El tema es que veo el sufrimiento de los inmigrantes y no quiero sentirlo, porque duele profundamente.

El tema es recordar el dolor de mis padres, abuelos y familiares que también son inmigrantes y saber que cargo su dolor.

El tema es el dolor que siento por todos los seres vivos y que desearía que no estuviera allí.

El verdadero tema no son “los inmigrantes”, el tema es que estamos todos sintiendo un dolor profundo por la situación del mundo y no sabemos qué hacer con este sentimiento. Desearíamos que no estuviera allí y sentimos incomodidad frente a su presencia.

No existe una pastilla para este dolor. Podemos continuar intentando cubrirlo, pero los síntomas seguirán hasta que lo sanemos desde la raíz.

Entonces surge el enojo, porque no sabemos qué hacer con estos sentimientos de dolor. Nos sentimos más frustrados, buscamos culpar y soluciones temporales. Alimentamos la rabia y el rencor. Nos endurecemos y lloramos en silencio. Sufrimos colectivamente.

No hay culpables. No hay inmigrantes. No hay separación. Todos somos inocentes. Estamos frente a nuestro dolor y queremos expresar esta frustración e impotencia que hemos acumulado por años.

Yo no deseo vivir en un mundo con sufrimiento, dolor, injusticia, hambre ni destrucción y estoy segura que tu tampoco. Todos luchamos por sobrevivir en un mundo complejo y nos identificamos con lo que nos costó tanto esfuerzo lograr. Deseamos que nuestro esfuerzo sea reconocido y nos apegamos a lo que logramos. Sentimos miedo de abrir el corazón por miedo a perder lo que tenemos.

Un mundo con fronteras y separación no es la solución. No importa cuántas leyes o murallas se construyan: el dolor colectivo seguirá aquí.

El camino para sanar está en sentir y reconocer la situación por lo que es. No somos racistas ni “malas personas”, somos seres humanos con un profundo dolor que no sabemos cómo expresarlo. Estamos desconectados de la compasión.

Nos estamos haciendo mucho daño. Herimos a otros y nos herimos a nosotros mismos. Estamos destruyendo el mundo con el ataque constante. 

 

¿Cómo sanar este dolor colectivo?

· Primero hay que sanar individualmente. La energía individual afecta la energía colectiva y cada acto, por muy pequeño que parezca, nos acerca al mundo que queremos ver.

· Es importante hablar de estos temas abiertamente. Conocer la historia detrás de cada persona y la historia nuestra. Conoce la historia de tu familia y todo aquello que no ha sido sanado.

· Reconoce tu propio dolor. Siéntelo en tu cuerpo y permite que fluya. Perdona.

· Suaviza tu corazón al dolor de otros, trae compasión. Llora si es necesario.

· Observa el enojo y el ataque como lo que es: un ataque a ti mismo también.

· Regresa a la conexión con tu divinidad. Permite que la energía fluya y ayuda a subir la vibración del mundo.

El mundo sana cuando sanamos individualmente. Cuando abrimos los ojos para reconocer lo que está presente y nos demos el permiso de sentirlo. Cuando dejemos de buscar culpables y miremos todo con compasión. Así como abrazamos a un niño cuando está herido y llorando, así tenemos que abrazarnos colectivamente.

 

Con cariño,

MJ

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Sobre el autor: María José Flaqué

María José Flaqué es la fundadora de Mujer Holística. María José es Health Coach, Business Coach y emprendedora de negocios digitales. Entre sus muchas pasiones están los negocios en línea, la meditación, viajar por el mundo y ayudar a las mujeres a manifestar la vida que desean. Ella trabaja completamente en línea y vive entre Bali y Costa Rica. Su misión es inspirar a las mujeres a seguir sus sueños y sueña con vivir en un mundo de mujeres empoderadas, felices y abundantes. Puedes seguir a María José en Instagram @mjflaque




2 thoughts on “El tema no es la inmigración

  1. Hola MariaJ. Este artículo está profundamente hermoso. Es lo que siento y no he podido explicar..soy Venezolana, vivo en Holanda y siento ese dolor por mi familia, por todos mis hermanos venezolanos, por un país que merece estar mejor. Nuestra sensibilidad esta abierta…
    La humanidad está viviendo una época de transición..y todos somos parte de eso. Un abrazo fraternal en amor y paz.💖

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