A diario estamos expuestas a la energía de otras personas y de los espacios a los que ingresamos. Todas las relaciones, interacciones o espacios emiten energía y nuestro campo energético interactúa con esto, recibiendo y entregando información. Si la energía con la que estamos al frente es negativa, nuestro campo se puede contaminar y podemos absorber energía que no nos pertenece. Las historias y pensamientos negativos o los miedos de otras personas contaminan nuestro campo energético y pueden bajar nuestra vibración energética si se lo permitimos.

Inclusive estamos expuestas a la energía de los pensamientos de otras personas, aunque ellos no lo digan en voz alta, porque podemos percibir la energía que emiten. Recordemos que todo es energía y no hay pensamiento ni palabra en vano, cada pensamiento y palabra crea algo en el plano físico y todo se puede percibir.

También nos podemos sentir contaminadas por la energía en un espacio. Por ejemplo, quizás has entrado a una casa en dónde han habido muchas peleas o conflictos familiares e inmediatamente te sientes incómoda allí. Esto ocurre porque tu campo energético está sintiendo la energía de ese espacio y te está enviando señales (a través de tu incomodidad) que tienes que protegerte o irte de ese espacio.

Te puede interesar: “cómo subir la vibración de tu hogar”

 

¿Cómo saber cuándo tengo que protegerme energéticamente de una persona, conversación o lugar?

 

El cuerpo físico es uno de los indicadores más importantes de cómo está el campo energético alrededor tuyo. Imagínate que nuestro cuerpo físico es como una antena que capta todas las señales alrededor. Igual como las antenas captan señales que no podemos ver con los ojos físicos, nuestro cuerpo físico también capta cosas que no siempre podemos ver. Cuando una persona o un espacio vibra alto nos sentimos alegres, con energía y en paz. Si la carga energética es negativa nos sentimos cansadas, vacías, drenadas o confundidas. Inclusive si pasas mucho tiempo en ambientes o con personas negativas es muy probable que esto se transforme en un síntoma físico, como dolor de espalda o de cabeza. Cuando esto nos ocurre, comenzamos a experimentar los efectos de la energía que no es nuestra o que está reflejando algo en nosotras que tenemos que sanar.

Es importante recordar que las personas vibramos según el estado de consciencia y la situación en la que estamos viviendo en ese momento. Todas las personas por su naturaleza son luz y la energía de la luz y del amor es la energía con la frecuencia más alta, porque es la energía de la creación. Cuando las personas vibran bajo es porque están cargando energía de baja vibración que tienen que transmutar y elevar.

Las personas que “contaminan” tu espacio energético no son “malas”, simplemente no controlan la cantidad de energía negativa que están compartiendo con el mundo o están pasando por un mal momento y sin querer emiten esta vibración (creo que nos ha pasado a todas). Aprende a tener compasión por ellos y entregarles amor, pero de una forma dónde cuidas tu energía en el proceso también. A lo largo de nuestra vida todas pasamos por todo tipo de momentos en dónde nuestra energía puede fluctuar entre alta y baja, es importante reconocer cómo nos sentimos y actuar para poder subir nuestra vibración.

 
 

¿Que significa la protección energética?

La protección energética no es más que cuidar la energía alrededor tuyo para así mantenerla vibrando alto y lo más limpia posible. Recuerda que tu campo energético te pertenece a ti, tu decides con quién compartes tu energía y no es tu obligación entregársela a otra persona, ni interactuar con ellos si no lo deseas. Tampoco es tu obligación quedarte en un espacio físico en el que no te sientes cómoda. Proteger tu energía es simplemente asegurarte que no ingrese nada que tú no quieras en tu campo energético.Para protegerte energéticamente tienes que estar muy conectada contigo misma y tener la habilidad de poder discernir cuando un sentimiento o un pensamiento es tuyo o es el resultado de energía que has absorbido. Todo comienza conociéndote a ti misma: conoce tus ritmos, tus formas de pensar, cómo te sientes frente a ciertas situaciones, tus patrones emocionales, lo que te gusta y lo que te hace sentir incómoda.

Si logras observar las situaciones desde afuera, con presencia y consciencia, vas a ver que vas a poder ayudarle a las personas con energía negativa a liberarse, sin absorberla tú misma. También podrás reconocer cuándo necesitas salir de una relación, una amistad o de un espacio físico que no te hace bien. Puedes distanciarte trayendo amor y compasión a la conversación, con respeto y manteniendo claro tus límites. Recuerda que no ganas nada bajando tu energía para estar al mismo nivel que otras personas, todo lo contrario, te ayudas más a ti misma y al otro cuando logras mantenerte vibrando alto en cualquier situación.

Te puede interesar: “4 consejos para no absorber energías negativas”

 

Aquí te dejo algunos consejos para que puedas protegerte energéticamente de las energías bajas:

1. Mantente siempre presente y observa la energía en tu entorno:

Si logras mantenerte presente en cada interacción que tienes, será más fácil ver cuando alguien nos está cargando con energía negativa. Recuerda que nuestro cuerpo físico es el mejor indicador de cómo está nuestra energía alrededor. Observa qué sientes cuando hablas con alguien y qué sientes cuando ingresas a un espacio, si se siente “raro” o sientes que tu cuerpo físico te envía un indicador claro (inclusive puedes sentir que te desconectas completamente del lugar o de la conversación), presta atención a todas estas señales y explora qué está ocurriendo allí.Cuando estamos con una persona que drena nuestra energía nos sentimos cansadas, quizás nos duele la cabeza o la espalda y sentimos ganas de irnos rápidamente. Observa bien las conversaciones, si hay temas negativos, quejas, chismes o envidia, envía amor y busca a otra persona con quién hablar. No te involucres en el drama de los otros ni bajes tu vibración, simplemente escoge otras personas con quién compartir en ese momento o quédate en silencio y envía amor.

Recuerda que una de las libertades más grande que tenemos es la libertad de escoger en dónde ponemos nuestra atención. No caigas en la trampa de discutir o interactuar voluntariamente con la energía negativa, simplemente ignórala.

 

2. Pon límites imaginarios sobre tu espacio energético y físico:

Una técnica muy fácil para proteger nuestro espacio energético físico es poniéndonos una chaqueta (real o imaginaria) que nos recuerde los límites entre nuestro cuerpo energético y el de otros. Cuando estamos en un lugar o en una conversación en la que no estamos sintiéndonos seguras, podemos abrigarnos con la chaqueta (o en tu mente imaginarte que te estás cubriendo) y así proteger nuestro espacio. También podemos imaginar que frente nuestro hay un espejo y toda la energía negativa que nos está llegando está siendo enviada de vuelta con amor, lejos de nuestro espacio.

 

3. Reconoce cuando hay que compartir amor y compasión para subir la vibración:

Muchas veces las situaciones o los espacios negativos solamente necesitan de nuestro amor y compasión. A veces prestar un oído y sostener el espacio energético de alguien esto todo lo que tenemos que hacer. Antes de entrar a un lugar en dónde sabes que estarás frente a personas con energía negativa, fija la intención de compartir amor con las personas que te sacan de tus casillas o que te molestan. Mantén tu corazón abierto y envía amor, sin dejar que la rabia o la cólera tome control de esa situación. Verás cómo ellos reaccionan diferente a tu cambio también y lograrás subir la energía inmediatamente.

Para profundizar en esto te recomiendo leer el artículo “Cómo sostener el espacio energético de una persona”

 

4. Utiliza afirmaciones para programar tu campo energético:

Las afirmaciones son formas poderosas para hablarte a ti misma y recordarte de lo que es realmente importante en estos momentos. Utiliza afirmaciones como “Estoy protegida” o “Irradio amor y mi campo entero está rodeado de amor” para impregnar en tu cuerpo energético esta verdad.

 

5. Toma un baño o una ducha apenas llegues a casa:

Si has estado en una situación que te dreno de energía es importante que apenas regreses a casa te tomes una ducha o en un baño con sales marinas. Mientras estés duchándote, visualiza que el agua está limpiando todo tu campo energético e imagínate que la energía negativa se va con el agua. Las visualizaciones son muy poderosas, especialmente cuando son utilizadas con rituales diarios, como en este caso la ducha o el baño. Puedes continuar esta costumbre a diario, imaginándote que cada vez que te duchas, te estás limpiando de cualquier energía que no te pertenece y que esta energía se va por el desagüe.

 

6. Utiliza cristales como forma de protección:

Los cristales son una forma poderosa de proteger tu energía. Ellos absorben la energía negativa de su entorno por ti. Puedes comprar un collar, una pulsera o cargar un cristal contigo en tu bolsillo y sujetarlo en tu mano cada vez que no te sientas segura. Inmediatamente sentirás su energía y protección en tu espacio.

Recuerda limpiar tus cristales constantemente (puedes ponerlos a la luz de la luna y el sol para que se recarguen) y guardarlos en espacios sagrados dónde no están expuestos a la energía de diferentes personas. Los mejores cristales para la protección energética son la turmalina negra, el cuarzo ahumado y el amatista.

Para saber más sobre los cristales te recomiendo ver el webinar: Cómo escoger, utilizar, limpiar y programar tus cristales.

 
7. Quema incienso, palo santo y salvia

Quemar incienso, palo santo y salvia son excelentes formas de limpiar la energía en tu hogar o alrededor tuyo. Una vez que comienzas a utilizar estas hierbas y plantas, se vuelven parte de tu rutina diaria y notarás los efectos casi inmediatamente.

La salvia blanca es una hierba conocida por sus propiedades curativas y medicinales. La gente ha quemado salvia seca desde la antigüedad con el propósito de limpiar y purificar los objetos y los hogares. Es el olor de un ritual que lleva utilizándose miles de años para la comunión espiritual. Quemar salvia en tu espacio sagrado, tu hogar u oficina, o incluso sobre tu cuerpo, es como tomar una ducha energética, o hacer una limpieza profunda metafísica. El humo de la salvia seca en realidad cambia la composición iónica del aire, y puede tener un efecto directo sobre la reducción de nuestra respuesta al estrés. Se cree que el humo de la salvia es una manera de bendecir y disipar la energía negativa y las influencias. Después de una enfermedad, discusión o evento negativo quema una varita de salvia y despeja la vieja energía para abrir espacio para lo nuevo.

El Palo Santo es tan rico en propiedades que cada parte del árbol puede ser utilizado con fines medicinales, además es un repelente muy eficaz y conocido contra las energías negativas.

Puedes leer más sobre el palo santo en este artículo: “Limpia tu energía con palo santo”

 


8. Conecta con la luz

La mejor forma de protegerte energéticamente es manteniéndote conectada con la luz y recordando la presencia de la divinidad en todo. Los ángeles y la luz divina te pueden proteger enormemente, mucho más de lo que creemos. Solamente tenemos que pedir que lo hagan y confiar en que así será.

 

Esta visualización te ayudará a conectarte con la luz:

Siéntate cómodamente con la espalda recta. Toma dos respiraciones profundas, inhalando y exhalando por la nariz. Imagina que en el centro de tu corazón hay una chispa de luz pequeña de color dorado con destellos rosados. Imagina que con cada inhalación esta luz va creciendo cada vez más. Poco a poco tu pecho se va llenando de luz rosada y dorada, luego todo tu abdomen y finalmente todo tu cuerpo. Siente como, a medida que crece esta luz, tu cuerpo se va llenando de paz y amor. Imagina que esta luz sigue creciendo aún más cubriendo también toda tu aura. Te convertiste en una luz brillante que ilumina todo a tu alrededor.Continúa respirando y siente la paz y tranquilidad que emana la luz divina, mantén ese sentimiento contigo unos minutos más. Una vez que estés lista, abre los ojos y di a ti misma: “Soy luz y amor divino.”

María José Flaqué

María José Flaqué es la fundadora de Mujer Holística. María José es Health Coach, Business Coach y emprendedora de negocios digitales. Entre sus muchas pasiones están los negocios en línea, la meditación, viajar por el mundo y ayudar a las mujeres a manifestar la vida que desean. Ella trabaja completamente en línea y vive entre Bali y Costa Rica. Su misión es inspirar a las mujeres a seguir sus sueños y sueña con vivir en un mundo de mujeres empoderadas, felices y abundantes. Puedes seguir a María José en Instagram @mjflaque

Latest posts by María José Flaqué (see all)

Pin It on Pinterest