He escrito varios artículos sobre la autenticidad y ser original anteriormente aquí en el blog. Pero, hoy quiero tocar un tema que ha salido mucho en la última semana en el Curso de Abundancia qué es la envidia o el deseo de ser o tener la vida de otra persona. Todas en algún momento hemos deseado tener algo que otra persona tiene, de hecho toda la publicidad y el mercadeo está basado en crear este deseo, que es esencialmente envidia. En mi opinión hay envidia sana y envidia tóxica y la relación que tengamos con ella determinará dónde va a ir nuestra energía y qué manifestamos en la vida.

¿Por qué me gusta dividir la envidia en sana y tóxica? Porque creo que tendemos a negar la existencia del deseo de tener algo que tiene otra persona, luchamos en contra de él y lo tildamos de “malo” sin permitirnos explorar por qué está allí. Si sentimos envidia, tenemos que explorar por qué siento eso, no callarla y calificarla como una emoción mala, juzgando y tapando algo que tiene una razón de ser en ese momento.

La definición oficial de la envidia, según la RAE es:

  1. Tristeza o pesar del bien ajeno
  2. Emulación, deseo de algo que no se posee

Envidiar se define como: desear o apetecer algo que tienen otros.

La envidia por sí misma es algo que sentimos frente a algo que vemos. Yo creo que la envidia tiene una razón para existir y si la vemos como una lección por aprender, nos permite crecer mucho. Podemos tener dos tipos de relaciones con este sentimiento, una relación que nos ayudará a crecer y otra que nos mantendrá estancadas. La envidia no es enviarle rencor u odio a otra persona, ni desearle el mal, es simplemente desear algo que no tenemos.

Tendemos a negar la envidia y tacharla como mala, en lugar de reconocer que la emoción la podemos sentir y utilizarla para crecer. La envidia sana es querer tener algo que tiene otra persona (puede ser algo material o una característica) y verlo como una posibilidad para mi propia vida, mientras le deseamos el bien al otro en el proceso. Esa persona nos entregó un regalo, al mostrarnos algo que era posible para nuestra vida.

Es muy similar a la inspiración, pero se diferencia en que en la inspiración yo recibo la motivación para crear algo mío, mientras que en la envidia deseo algo que veo en otro.

La envidia mala, por otro lado, es la energía dirigida hacia desear algo junto con el sentimiento de maldad. Es poner la intención para que la otra persona no tenga lo que tiene, que lo pierda o que algo malo le suceda.

El odio, el rencor, el daño intencionado son un mal uso del sentimiento de desear lo que el otro tiene. Cuando sentimos envidia tóxica, nos destruimos a nosotras mismas. Literalmente nos intoxicamos por dentro con sentimientos de odio y maldad. Imagina que estos sentimientos fuesen una tinta oscura en la sangre y que recorriera el cuerpo entero, envenenando tus órganos y toda tu sangre. ¿Estoy exagerando? Es así, casi literalmente. Cuando uno desea tener la vida de otra persona y niega u odia la propia vida, está literalmente negando la creación misma de la divinidad. El rechazarse a uno mismo es la vibración más baja que podemos tener y la vida responderá a esos sentimientos, atrayendo cosas similares a nuestra vida.

La envidia tóxica es algo que se puede percibir fácilmente energéticamente, porque su energía es intensa y muy baja. Lamentablemente la envidia tóxica es parte de la sociedad en la que vivimos, que está tan basada en el miedo. Una de las mejores maneras de utilizar los sentimientos de deseo o envidia es viéndolos como una oportunidad para crecer y analizando qué me están enseñando de mi, incluyendo la posibilidad de algo que puedo crear para mi vida también.

Desarrolla una relación con los sentimientos “negativos”, como la envidia y tómala como una señal de algo que puedes lograr en tu vida también. Entre mejor te conoces, más fácil te será reconocer los espacios en donde puedes traer más amor.

Me encanta analizar las palabras y sus definiciones, porque me permiten sentir su vibración y crear nuevas definiciones, según lo que significan para mi. Mi definición de envidia quizás es distinta a la tuya, lo que me encantaría es que la analices sin reprimirla, simplemente observando qué significa para ti y qué lecciones tienes en ella. Cuéntame en los comentarios tu experiencia con esta palabra.

Con cariño,

MJ

P.S. Esta es mi entrada No. 52 del Proyecto de 100 Días

Mujer Holística

Mujer Holística

María José es fundadora de Mujer Holística y Mujer Holística Emprendedora, además de ser Health Coach, Business Coach y emprendedora de negocios digitales. Entre sus muchas pasiones están los negocios en línea, la meditación, viajar por el mundo y ayudar a las mujeres a manifestar la vida que desean. Su misión es inspirar a las mujeres a seguir sus sueños y sueña con vivir en un mundo de mujeres empoderadas, felices y abundantes.
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