La vitamina C es una de las más importantes para el cuerpo humano y la recibimos a través de los alimentos. Esta vitamina es responsable de muchas de las funciones diarias del cuerpo y la mayoría de las veces no conseguimos las cantidades suficientes (o no la absorbemos bien). Además, durante eventos de gran estrés utilizamos mucha vitamina C (y mucho magnesio también) es por eso que el requerimiento de vitamina C está directamente relacionado con nuestro estilo de vida y cantidad de estrés.

Hace varios años, en una clínica natural, escuché por primera vez sobre las inyecciones de Vitamina C intravenosas, las utilizaban como un tratamiento de apoyo a los pacientes con cáncer. Hoy son cada vez más populares y se consiguen hasta en un Spa como parte de un tratamiento para verse más joven, curar una resaca o tener más energía.

La moda de las vitaminas intravenosas parece haber llegado masivamente a las redes sociales, lo veo constantemente en mi cuenta de Instagram, se muestra como una “terapia milagrosa” para lucir mayor lozanía, recuperarse de una resaca e incrementar la energía. Inclusive puede parecer un sustituto de la buena alimentación (¡que no lo es!).

Independiente de la razón por la cual alguien decida utilizar las inyecciones de vitamina C, es importante que se utilice bajo supervisión médica. Como ejemplo ahora te cuento mi caso. Mi doctora me sugirió probarla y acepté porque había escuchado cosas buenas de la terapia. Además, había consultado con varias amigas, que son igual de sensibles a los alimentos y medicamentos, y las experiencias han sido muy buenas. Les compartí en Instagram Stories el lugar donde me la realizaron.

Más allá de los conocidos beneficios sobre la piel y sobre la energía producto del uso de la vitamina C, mi razón principal para probar esta terapia era apoyar al cuerpo para su desinflamación y desintoxicación (la vitamina C es crucial para poder desintoxicar el cuerpo). Además, me interesa fortalecer mi sistema inmune, especialmente porque viajo frecuentemente. Pero, como mencioné, nunca habría hecho esto si no fuera algo recomendado por una persona que conoce del tema y en quien confío.

¿Qué es y cómo funciona la terapia Intravenosa de vitaminas?

La terapia intravenosa de la que hablo es un tratamiento que consiste en inyectar vitaminas y nutrientes esenciales en el cuerpo. La ventaja de esto es que al ser intravenoso, es de más rápida absorción que si fuera consumido oralmente. Las dosis de vitamina C intravenosas son fácilmente absorbidas por el cuerpo y tienen poco o nada de efectos secundarios.

Hay muchos tipos de terapias intravenosas disponibles, dependiendo de las necesidades de los pacientes. Algunos incluyen vitamina B, magnesio, ácido fólico ó solo de vitamina C. En mi caso me inyectaron una mezcla de vitamina C y unos ingredientes para apoyar el sistema nervioso. Hay una mezcla muy común que se llama “Meyer´s Cocktail” que tienen un complejo de vitamina B, además de ácido fólico y otras vitaminas. Supuestamente los beneficios de esta mezcla son el aumento del sistema inmune, reducir la fatiga, reducir las alergias y los síntomas de fibromialgia.

Los beneficios de la vitamina C intravenosa son múltiples y van desde reducir la fatiga, aumentar el sistema inmune, acelerar el proceso de cicatrización, aumentar los niveles de energía y apoyar al cuerpo en el proceso de eliminación de toxinas. Además de todo esto, la vitamina C también es antioxidante y es necesaria para la síntesis del colágeno, lo cual significa que es muy buena para la piel. También juega un papel importante en la síntesis de ciertos neuro-transmisores.

¿Realmente es bueno para la salud?

Los críticos de esta terapia dicen que las inyecciones no ofrecen nada que una dieta balanceada ofrecería (o los suplementos). Pero, para medir esto habría que saber bien las cantidades que necesitan las personas individualmente y su nivel de absorción. También hay críticos que dicen que hay que tener cuidado en cómo se está masificando y utilizando sin control médico esta técnica.

Creo que todas las terapias siempre recibirán observaciones y juicios. Las personas que decidimos y llevamos un estilo de vida natural, criticamos las terapias basadas en medicamentos de la medicina alopática y aquellos que creen más en el rol de fármacos, son detractores de los seguidores de la medicina natural. Lo importante es leer, estudiar e informarnos sobre el tema para tomar una decisión con criterio fundamentado beneficiosa para nosotras tomando el control de nuestra salud.

Si estás interesada en realizar este tratamiento, puedes consultar en Internet si hay una clínica o médico que las realice en tu ciudad y preguntarle a personas que las han utilizado cuál ha sido su experiencia.

Con cariño,

MJ

P.S. Esta es mi entrada No. 63 del Proyecto de 100 Días

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