Hoy quiero compartir dos mitos comunes que escucho como emprendedora, en especial sobre la cantidad de trabajo que hay que realizar para ganar dinero y cuánto trabajar en un negocio en línea. Aclaro que la mayoría de las cosas de las que escribo sobre emprendimiento están basadas en los negocios en línea, porque es mi área de trabajo. Pero, creo que el primer mito aplica a todos los rubros y el segundo mito es muy útil para quienes están considerando lanzarse en línea también.

Yo vengo de una familia 100% emprendedora. Todos mis tíos, mi padre y mis abuelos fueron o son emprendedores y he visto de primera mano el esfuerzo que se requiere para manejar un negocio. Crecí sin grandes lujos, aunque siempre vivimos bien y tuve la bendición de haber tenido una buena educación, siempre gracias al esfuerzo de mis padres que para ellos la preparación siempre fue una prioridad. Vi el ejemplo de un padre esforzado y una madre dedicada a sus hijos, con todas sus virtudes y defectos, me enseñaron cómo funcionaba la vida y formaron mi forma inicial de ver el mundo.

El ejemplo de mi familia me dejó muchísimas lecciones y valores muy positivos, y también algunas creencias sobre el trabajo y el dinero que no me apoyaban. Estas creencias venían de mis abuelos y de los sacrificios que ellos tuvieron que hacer en su momento. La creencia más fuerte, especialmente al venir de una familia emprendedora, fue que ganarse el dinero es difícil y que hay que trabajar muy duro para poder vivir bien, inclusive si eso significaba sacrificar tiempo con la familia o el tiempo para uno mismo.

Soy muy consciente de que en la época en la que mi abuelo, que era catalán, llegó de inmigrante a Costa Rica (en los años 20), así como la época en la que creció mi padre, fueron muy distintas y mucho más difíciles a las épocas de hoy. Hoy en día nuestras generaciones tienen muchas oportunidades, que gracias también al trabajo de ellos, ha sido posible disfrutar.

Yo soy hija de un Baby Boomer. Se dice que los Baby Boomers tienen una ética de trabajo fuerte, son independientes, competitivos, enfocados y disciplinados. Yo soy de la generación de los Millennials, quienes -según la información encontrada en el Internet y los Baby Boomers-, estamos en otra onda en términos de trabajo, creen que lo queremos todo fácil y que no estamos dispuestos a poner las horas de trabajo ni el sacrificio que en verdad se requiere. Quizás esta teoría de las nuevas generaciones es verdad, porque aprendimos muchas cosas como hijos de Baby Boomers que queremos cambiar, entre ellas el tema de cuánto trabajar, que es el primer mito del que quiero hablar hoy.

Mito: Tienes que trabajar duro (y desgastarte) si quieres ganar dinero

Falso. Completamente falso. 

No hay que trabajar más duro, ni desgastarse trabajando solo para producir más dinero. Todo lo contrario, hay que trabajar estratégicamente y encontrar tu centro, para que desde allí las cosas pueda fluir. La vida no es una lucha, es un placer. Puedes hacer mucho menos trabajo y ganar más dinero, más abundancia, más paz, más tranquilidad, más serenidad y mayor calidad de vida si conoces cuales son tus prioridades y tus fortalezas, si te conectas con tus dones y aquello que a ti te hace única.

Cuando entregas al mundo tus regalos, todo fluye mejor.

El éxito hoy en día se mide por la calidad de vida que vivimos. El trabajo de hoy no se trata de ganar dinero, solo por ganar, se trata de vivir una vida que nos haga felices, que nos genere placer, que nos permita sentirnos plenas y con propósito. Como dije, los Millennials hemos aprendido mucho de los Baby Boomers, entre otras cosas, aprendimos que no queremos vivir una vida de desgaste ni bajo los términos de otra persona.

El mundo está cambiando rápidamente y la única forma de mantenernos en balance cuando todo gira a mil por hora es encontrando el centro. Y el centro es único para cada una. Cuando encuentras tu centro, tu espacio de placer y decides cuáles son tus prioridades, entonces es fácil escoger cómo quieres trabajar y ganar dinero. Cuando miras la vida desde allí, te das cuenta que los estándares actuales ya no son suficientes y que puedes vivir una vida distinta.

Por ejemplo, yo tengo muy claro que para mi es una prioridad viajar, tener mi propio horario y cuidar de mi salud. Si mi trabajo no cumple con esas prioridades, entonces no es para mí porque no voy a sentirme bien. He escuchado las opiniones de otros sobre mí, como que soy irreal, mimada, que pienso que el dinero crece de los árboles, que no tengo los pies en la tierra y que estoy perdida. La verdad es que no puedo decir que mi vida es aburrida, más bien puedo decir que la estoy disfrutando plenamente a mi manera y que solo tengo ESTA VIDA para vivir y es muy corta. La vida me ha recompensado porque me atreví, me atreví a decir: Yo no quiero eso. Yo vi el ejemplo en el hogar en el que crecí y no quiero repetir los patrones negativos. Me quedo con lo positivo, agradezco los aprendizajes, pero escojo vivir distinto.

Sé que este caso es distinto para cada una y que puedes pensar que para ti no hay otra salida que un trabajo que no te gusta. Lo único que puedo decirte es que si crees que no hay otra salida que esa, no hay nada que yo diga que te podrá convencer de lo contrario. Uno vive la vida que escoge creer vivir, puedes escoger vivir a través de otros en las redes sociales o decidir vivir la vida que deseas, en esta realidad.

REALIDAD: Podemos hacer menos, para ganar más. Pero, lo que se hace, lo hacemos con fluidez, enfocándonos en el placer, en lo que nos hace sentir bien, en el amor. Fluyendo con la vida y con la intuición, con más conexión interna y poniendo de prioridad la salud y el bienestar de uno primero. Recuerda que si no tienes para darte a ti primero, no puedes entregarle a otros. Si quieres entregar al mundo y dar más, para así recibir más, también tienes que entregarte a ti misma y serás recompensada con más de todo… más amor, abundancia, serenidad, paz, placer.

Mito: En los negocios en línea no hay que trabajar.

Falso. Rotundamente falso. 

Cuando salí de un retiro de silencio en Bali que hice hace poco, me subí a un taxi con varias personas que también estaban en el hotel. Era la primera vez que hablábamos después de varios días y todos estuvimos compartiendo qué hacíamos en Bali y a qué nos dedicábamos. Una de las chicas en el taxi era bióloga, pero había dejado su trabajo hacía 3 meses y se estaba dedicando a viajar. Luego de presentarse dijo: “en realidad quiero abrir un negocio en línea así nunca más tengo que trabajar en mi vida”. Yo le respondí: “buena suerte, si encuentras la fórmula me la compartes”.

He escuchado varias veces más el comentario de que si uno trabaja en línea, en realidad no trabaja y el dinero llega fácil. Este tema lo he tocado muchas veces en todos los entrenamientos gratuitos que he realizado para la Escuela de Emprendedoras y sigue siendo cierto. Si todas las páginas web ganaran dinero, entonces todos estaríamos trabajando en línea y nadie trabajaría en nada más. Tener una página web no te garantiza que vas a ganar dinero. Es un mito, no es verdad y por favor no le creas a las personas que te prometen que te van a enseñar cómo ganar $10.000 al mes con un negocio en línea y te garantizan que puedes ganar eso con su ayuda. Una persona que te promete eso, deja mucho que desear. Nadie puede prometer que alguien va a ganar una cierta cantidad de dinero al mes emprendiendo un negocio, de cualquier tipo.

Inclusive, en muchos países no se puede hacer este tipo de promesas sin una renuncia de responsabilidad en la página web, porque simplemente es algo que no se puede prometer. Hay demasiados factores involucrados en un negocio y en la rentabilidad de un negocio, hay costos asociados, hay estrategias, hay publicidad, se necesita apoyo, tienes que tener un buen producto, hay una curva de aprendizaje y de crecimiento (como en todo negocio) y una larga lista de otros factores. La persona que te promete esto tendría que sentarse al lado tuyo y guiarte personalmente paso por paso cómo hacerlo durante meses, para poder garantizar esto.

No estoy diciendo que no se puede ganar ese monto específico, porque claro que se puede y conozco muchos casos de éxito que ganan eso y mucho más en Internet, lo que estoy diciendo es que no se puede prometer que vas a dejar de trabajar ni que vas a ganar cierta cantidad de dinero. Es igual que con las dietas, nadie te puede garantizar que pierdes X cantidad de peso en una dieta, hay demasiados factores involucrados como para prometer algo así y hacerlo no es correcto.

REALIDAD: Los negocios en línea son igual que cualquier otro trabajo, requieren de tiempo, disciplina y esfuerzo. No es verdad que uno puede tener un ingreso pasivo en línea sin trabajar, eventualmente tienes que promocionar algo, de lo contrario es difícil que la gente sepa de tu página y con toda la competencia que hay en Internet, necesitarás publicidad, por lo tanto en algún momento ese pasivo se vuelve activo. Tampoco es verdad que puedes retirarte cuando montes una página web (aunque si conoces de la fórmula perfecta, me encantaría conocerla), los negocios por Internet son también un emprendimiento que tienen su riesgo asociado y requieren inversión de tiempo y dinero.

Yo amo los negocios en línea, son maravillosos y puedes ganar muchísimo dinero, especialmente si sabes cómo iniciar uno que sea rentable y que apoye tu estilo de vida. Pero, en mi opinión no es responsable, ni es verdad, decir que nunca más vas a trabajar o prometer que vas a ganar un monto específico de dinero al mes.

El balance entre trabajar, descansar y la abundancia

¿Cómo llegamos a un balance entre trabajar, pero no demasiado y tener más abundancia? Te doy mis consejos para tener un negocio que apoye tu estilo de vida y que te permita esa libertad que deseas:

· Conoce tus fortalezas y delega tus debilidades: esta es una de mis reglas de oro en el trabajo, sé en lo que soy buena y también sé que hay cosas que no me vienen naturalmente, como llevar la contabilidad o responder correos. He encontrado una forma de delegar esas actividades que no son mi fuerte, para así poder concentrarme en lo que sí puedo ser productiva y sí puede generarle dinero a mi empresa.

· Conoce tus límites y tu tiempo de productividad: conecta con tus ciclos y observa cuándo eres productiva y cuándo tienes que descansar. Cuando te escuchas y te conectas con tu intuición y tus espacios de energía, puedes enfocarte en esas actividades que te traen ingresos y hacer crecer mejor tu negocio. Te recomiendo leer el artículo sobre el tiempo que escribí ayer.

· Conoce a tu cliente y tu negocio: solamente tú sabes en dónde tienen que ir tus esfuerzos en tu negocio y qué te genera dinero. Toma tiempo para conocer bien tu mercado y aquellas cosas en las que sí tienes que enfocarte.

· Necesitas el balance en tu vida personal: el placer y el ocio son importantes. El placer de no hacer nada es necesario, especialmente en este mundo en el que vivimos donde hay tanta información, un exceso de energía masculina (de “hacer”) y un énfasis en cuánto trabajamos o qué tan estresadas estamos. Nos hemos desconectado de la intuición y del placer en la vida. Trae un balance a tu vida y regálate espacios de silencio.

· Confía en tu intuición y en que la abundancia llegará a ti: confía en que la vida te está apoyando y que quiere lo mejor para ti. Sin esta confianza, sentirás que tú tienes que hacer todo por ti misma y que estás sola en este mundo (y no lo estás).

Cuando te conoces y sabes qué quieres en tu vida, todo es más fácil, porque puedes hacer de eso una prioridad. El conocerte es una tarea diaria y la mejor manera de hacerlo es regresando al silencio y a la sabiduría interna que tiene todas las respuestas que estás buscando. Sé que repito esto muchísimo, pero es porque es verdad…

Con cariño,

MJ

P.S. Esta es mi entrada No. 22 del Proyecto de 100 Días, síguenos en Instagram con el #100diasmujerholistica

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